“La imaginación tangible” de Jordi Sánchez-Navarro

Solo conozco dos monografías escritas en castellano que aborden una historia general de la animación cinematográfica. Una de ellas es La imagen animada, de María Lorenzo Hernández (Diábolo ediciones, 2021), a la cual espero dedicar próximamente un post. La otra es La imaginación tangible: una historia esencial del cine de animación, de Jordi Sánchez-Navarro (Ed. UOC, 2020), que comentaré hoy aprovechando que la resaca de la 26ª edición de Animac aún sigue viva

Sigue leyendo

Adiós, 2021

Ya se acabó. Según Last.fm, los discos de la imagen de arriba son los que más escuché durante los últimos doce meses. Me vi en concierto a Maria Arnal i Marcel Bagès, a Califato 3/4, a Za!, a Maika Makovski y a Renaldo i Clara. Después de meses y meses de confinamientos, allá por el mes de mayo pensé que conseguiría ir a muchos conciertos más, pero al final todo volvió a complicarse y la cosa no dio para más. Y aquí abajo dejo una playlist con canciones que me gustaron y que escuché mucho durante el año.

Fui al cine a ver «Titane» y a ver «Crock of Gold«. Y cayeron unas cuantas pelis más, pero nada que ver con los tiempos en que podía verme medio centenar de estrenos al año. Y con las series ando parecido: he disfrutado muchísimo con el episodio de «Lovers Rock» de la serie «Small Axe» y estoy encantado con «Succession«, pero no tengo mucho más que aportar. Supongo que me he tirado tanto tiempo enfrascado en el Zelda: Breath of the Wild y con algún videojuego más que ya he cubierto de sobra el tiempo que podía pasar fisgando en una pantalla.

Leí algunas novelas bonitas («Panza de burro» de Andrea Abreu, «Revancha» de Kiko Amat, «Piso compartido» de Ana Flecha, «Últimas tardes con Teresa de Jesús» de Cristina Morales…) y algún ensayo chulo («Toma de tierra» de Bruno Galindo, y alguno más que no tengo a mano ahora que no estoy en mi casa). Pero, igual que el año pasado, tengo la sensación de que la mayoría de los libros que caen en mis manos son unos tostones que me han dado un poco igual, y que haya echado unas horas de mi vida perdido entre sus páginas no es motivo suficiente para escribir por aquí lo poco que me han importado.

Y en cuanto a cómics nuevos, me han gustado mucho «Para los míos» de Juanjo Sáez, el segundo tomo de «Demencia 21» de Shintaro Kago o «Tonta» de Jaime Hernández. El resto de cosas guays que he leído han sido cosas más viejas y/o manga de terror. A ver si algún día me curro algún post de resumen de cómics y cuento un poco más sobre lo que me gusta y lo que no de lo que llega a mis manos.

Y no se me ocurre más que contar sobre el año pasado.

El test para detectar series insoportables y El juego del Calamar

Tengo identificados cinco indicadores que me ayudan a fichar series coñazo desde el primer episodio. Gracias a ellos puedo evaluar de forma rápida y eficaz si una serie no va a interesarme en absoluto, lo que me permite dejar de verla sin miedo a perderme nada importante. Algo así como mi propio Test de Bedchel, aunque quizás debería ir bautizándolo como Test de SpamdeAutor, o Test de Turbolover, o Test de Caneda, para que no parezca que se le ha ocurrido a algún columnista de tres al cuartos si un día se hace viral y llega a elevarse a la categoría de Norma ISO. 

Sigue leyendo

Crock of Gold, Shane MacGowan y Julien Temple

Hace un par de semanas se estrenó en salas de cine Crock of Gold, el documental dirigido por Julien Temple sobre Shane MacGowan. Por si alguno no entiende de qué va esto, Julien Temple es una de las personas que mejor rueda cosas sobre música popular (hace muchos años ya comenté algo sobre él por aquí), y a Shane Macgowan se le recuerda por haber sido la voz cazallera al frente de The Pogues, por tener una de las dentaduras más complicadas del mundo, y por haber mantenido durante décadas un nivel de alcoholismo alarmante incluso dentro de los ya de por sí exagerados estándares del mundo del rock. Bueno, pues me ha parecido una película soberbia, así que aprovecho para explicar algunas cosas destacables en ella.  

Sigue leyendo

Señores del Caos y Jonas Åkerlund

Pues sí: existe una película sobre los inicios del Black Metal noruego. Se titula Señores del Caos, la dirigió Jonas Åkerlund y se estrenó en 2018. Por el motivo que sea no ha gozado de na repercusión tan amplia como otras pelis musicales que se han estrenado en los últimos años (aunque tampoco es que el BM dé pie a historias reconfortantes como las de Queen o Elton John), pero una vez vista reconozco que me ha gustado bastante más de lo que esperaba. Además, mientras buscaba información sobre su director he descubierto algunas informaciones de lo más sorprendente. Así que entre una cosa y la otra ya tengo material para llenar un bonito post. 

Sigue leyendo

Paris Is Burning

Paris Is Burning es el título de un documental dirigido por Jennie Livingston que retrata la comunidad de gays y transexuales negros y latinos del barrio neoyorkino de Harlem a finales de la década de 1980. La película se estrenó en 1991, recibió los parabienes de parte de la crítica y cosechó un puñado de premios internacionales. Yo había oído comentarios sobre ella en infinidad de ocasiones, pero no he llegado a verla hasta que hace unos días descubrí que se puede encontrar en Youtube, enterita y con subtítulos en castellano. Y me ha gustado tanto que voy a dedicarle este post. 

Sigue leyendo

Las madrugadas de La 2 en los noventa

A mediados de la década de los noventa, todavía en la era preinternet, se accedía a contenidos culturales interesantes como malamente se podía. O más bien de puro milagro, si uno vivía en una capital de provincia tan gris como el Santander de la época. Algo se llegaba a rascar si encontrabas algún videoclub que trabajara con distribuidoras independientes o tuviera un buen fondo de cine clásico. En alguna ocasión caía un vídeo interesante en Los 40 de Canal + o  se colaba algo aprovechable entre el desfile de figurines de El País de las Tentaciones, pero nada de esto entraba dentro de lo habitual. Y el mítico viaje iniciático a USA o a UK era un lujo inasumible para la gente de mi clase social. 

Sin embargo, uno de mis pocos refugios contra el muermo vital lo encontré mucho más a mano de lo que parecía: en la televisión pública. Durante mis años de instituto, las madrugadas de La 2 de RTVE me proporcionaron cientos de noches llenas de gozo gracias a programazos como Metropolis, Televisión Líquida o Cine Club

Sigue leyendo

Diario del (primer) confinamiento

Hace dos meses redacté un borrador con comentarios sobre cosas que me habían mantenido ocupado ocupado durante el confinamiento. Me senté a escribirlo justo cuando pensaba que iba a arrancar la presunta vuelta a la normalidad, y mi intención entonces era que saliera publicado un par de días más tarde. Por desgracia, los meses de mayo y junio trajeron una avalancha de trabajo que me dejó sin tiempo para tonterías, así que el texto quedó aparcado en la memoria de mi ordenador. 

El caso es que mientras preparaba el post del otro día me topé con ese borrador. Y, madre mía, lo estoy releyendo y parece como si hubieran pasado años desde que lo escribí. Todo aquello me resulta ya completamente ajeno. De hecho, ayer comenzó la desescalada de mi segundo período de confinamiento, y esta vez me resultaría imposible escribir un texto así, porque en las últimas semanas apenas he logrado hacer nada digno de recordar. Es como si toda mi paciencia para sobrevivir sin una vida social sana se hubiera agotado entonces. 

Así que para despedir este segundo confinamiento hoy recupero aquellas memorias del primer encierro. Qué tiempos estos tan extraños, en los que uno acaba por sentir nostalgia hasta de tiempos en los que no se vivió ninguna cosa digna de ser recordada.

Sigue leyendo

Cambios y permanencias

Miguel Ángel Revilla picando el dalle. Imagen sacada de su cuenta de twitter.

Hace quince años por estas fechas recibí una propuesta para participar en un programa de doctorado que llevaba por título Cambios y permanencias en las sociedades tradicionales. Al final pasé de la universidad y no me apunté, así que la anécdota en sí no tiene mucho jugo; pero ese epígrafe se me quedó grabado en la mente como ejemplo de palabrería hueca que solo sirve para adornar una perogrullada como un piano. Coño, que en el ámbito de la investigación histórica lo que no es cambio es permanencia. 

El caso es que me he puesto a revisar las últimas publicaciones en el blog, y ocho de las diez entradas que han salido en lo que va de 2019 tratan sobre cosas que sucedieron hace no menos de dos décadas. Este blog empieza a parecer parece tan viejo que da reuma solo de leerlo. Pero la realidad es que la mayoría de las veces disfruto más cuando rastreo novedades, y sospecho que me saldrían textos más interesantes si empezara a esquivar los rollos nostálgicos. 


Por otro lado, hace tiempo que no publico ningún post de repaso y recomendación de cosas que he consumido últimamente, así que aprovecho y me tiro a por ello. El criterio para ordenarlas no puede ser más simple: hablaré sobre obras y autores recientitos, y también sobre alguna cosa que vio la luz en algún momento de otra era geológica. 

Sigue leyendo