Música sobre música: Grant Hart, por The Posies

The Posies publicaron en 1996 “Amazing Disgrace” el cuarto album de su carrera. El décimo corte incluía la canción “Grant Hart”, dedicada al batería y vocalista de Hüsker Dü.

No voy a entrar en demasiados detalles sobre Hüsker Dü, que para eso les dediqué otro post la semana pasada. Pero sí que me parece interesante comentar cómo la canción refleja la gratitud que John Auer y Ken Stringfellow muestran hacia una banda que fue uno de los grandes revulsivos para toda una generación que gracias a ellos descubrieron una nueva forma de hacer y vivir el rock.
En el año 1996 triunfaba en todo el mundo lo que en España se llamó hardcore melódico (y que en Estados Unidos seguía siendo punk a secas), una generación de bandas para las que Hüsker Dü habría sido una de sus máximas fuentes de inspiración; de hecho, Green Day, el grupo con mayor éxito de esa quinta, llegaron a versionear “Don’t Wanna Know if You Are Lonely de los de Boston. Los Posies recuerdan en “Grant Hart” que todos ellos tienen una gran deuda con Hüsker Dü.

Nervous children making millions, you owe it all to them
Power trios with big-ass deals, you opened for it then

Autobiografías del rock

Biografías

He leído esta mañana en la sección de cultura de El País “El rock hace memoria… y caja”, un artículo en el que Diego A. Manrique comenta la avalancha de autobiografías de estrellas de rock que se ha anunciado que se van a publicar en los próximos meses. Y como este blog trata de este tipo de cosas voy a comentar un par de ideas que se me ocurren sobre este asunto. Sigue leyendo

Discos de verano: Hüsker Dü – New Day Rising

New Day Rising

Para muchos de mi generación (no sabría decir si también para los de otras generaciones) el hardcore punk viene asociado a la imagen de adolescentes en bermudas bajo el sol. Supongo que esta idea provenga de la eclosión de grupos de hardcore melódico de los noventa, cuyo foco más potente estuvo en California. Y el que ya existiera una sólida tradición punk en la costa oeste desde la década anterior supongo que también haya tenido algo que ver. El caso es que buena parte del hardcore norteamericano ha nacido en lugares bastante alejados del tópico playero, y Hüsker Dü sería uno de ellos. Venían de Boston, ciudad al norte de la costa Este con un clima mucho más gris que el de California. Su música (esa batería spídica, ese molesto zumbido de guitarras que parecen sierras mecánicas que cortan chapas de aluminio) es más agresiva y a la vez más reflexiva que la propuesta festiva y colorista a la que se suele asociar el estereotipo de las bandas de la costa del pacífico. Sigue leyendo

¡Buenos días!

Este monólogo del añorado Eugenio ocupa la pista que abre “Supone Fonollosa” (1995), el segundo disco que Albert Pla publicó en castellano. Tras el bombazo que había supuesto la salida de “No solo de rumba vive el hombre” (1992) el catalán preparó un nuevo album, pero la compañía BMG retuvo su salida al considerar que su contenido podría dar lugar a controversias políticas. Para evitar que la espera enfriara los ánimos de la audiencia Pla decidió publicar la adaptación de una serie de poemas firmados por José María Fonollosa. El resultado, este “Supone Fonollosa”, fue un LP francamente excepcional, que junto a “No solo de rumba…” y a “Veintegenarios en Alburquerque” (1997) –el disco de la polémica, que finalmente vio la luz con un par de años de retraso- conforma la época que al que escribe estas líneas más le gusta de Albert Pla. Y es que, aunque a día de hoy Pla sea un animal escénico que centra su propuesta en el teatro, hubo un tiempo en el que fue capaz de forjarse una personalidad musical singular y poderosa, como un inesperado cruce entre Lou Reed y Peret.

El asunto es que con este post queda inaugurado este blog. Me gustaría que se convirtiera en un lugar desde el que hacer ejercicio de metacrítica, de análisis de las herramientas y métodos que se emplean a la hora de interpretar objetos culturales, pero no sé si tendré suficientes cosas interesantes que contar sobre este tema así que es bastante probable que se cuelen reseñas sobre asuntos que me llamen la atención (que supongo que vayan a estar relacionadas con música, comics, libros y películas, que es en lo que más ocupo mi tiempo) y que termine por hacer un refrito de artículos míos que andan dispersos por la red. Vale, no voy a intentar a engañar a nadie: es más que probable que esto termine por convertirse en otro más de los miles de blogs creados para mayor gloria del ego de su creador. Uno de tantos que hacen de internet una cosa aburrida, que abruma al lector que no encuentra en su pantalla más que posts cuyo interés no es mayor que el de cualquiera de los cientos de correos que cada día van directos a mi carpeta de spam. Está claro, con este blog voy camino de convertirme en un nuevo generador de basura telemática. Pero esta es mi basura, y a mí me huele muy bien.