Reseñas urgentes: libros #1

Aquí van las reseñas breves de «Miau«, de Benito Pérez Galdós, «Punki» de Juarma, «Las cosas que perdimosen el fuego» de Mariana Enríquez y «Un cortocircuito formidable» de Oriol Rosell. Llevaba una temporada sin sacar posts de este tipo, así que aprovecho para empezar con una serie de entradas de repaso a algunas de las cosas que he leído a lo largo del último año.

Miau – Benito Pérez Galdós

A Ramón Villamil, probo funcionario del Ministerio de Hacienda con una larga carrera a sus espaldas, le dan la patada en el curro cuando le queda muy poco para la jubilación. Enfadado con este desplante, con la decadencia en que se encuentra sumida la Administración Pública y con los vicios y las torpezas que a diario observa en el seno de su familia, Villamil emprenderá su particular cruzada contra todo lo que le rodea.

De verdad que no puedo con Benito Pérez Galdós. Entiendo que se trata de un autor esencial en la literatura española del siglo XIX, entiendo el deleite que pudieron proporcionar sus textos para los lectores de su época, entiendo cómo su obra funcionó como faro moral en medio de la tiniebla espiritual y política de la sociedad que le tocó vivir… pero lo que no entiendo es qué gracia tiene abordar un libro suyo en el siglo XXI más que como material arqueológico. Al igual que en otras novelas del autor, todo en “Miau” (publicada por primera vez en 1888)  me resulta carca, marrón y pelma en la forma y en el fondo.


Las cosas que perdimos en el fuego – Mariana Enríquez

Editorial Anagrama, 2016.

Esta colección de cuentos, titulada como uno de mis discos favoritos del grupo Low, es la primera obra larga que leo de la argentina Mariana Enríquez. 

Y la experiencia ha resultado ampliamente satisfactoria. Estos doce relatos el terror cósmico se alía con el terror social para golpear fuerte en la conciencia del lector (vamos, en la mía así lo han hecho) y quedarse ahí instalados durante días y días. Espero no tardar en repetir con otros textos de esta autora.


Punki. Una historia de amor – Juarma

Editorial Blackie Books, 2023

Esta es la segunda parte de la saga de novelas que Juarma ha prometido dedicar a la Granada rural. En este caso, el protagonista es Álex, un tipo ya entrado en la treintena que repasa con desesperación los mil errores que han conducido su vida al callejón sin salida en el que se encuentra. La miseria y la violencia que padeció durante su infancia dieron paso a décadas de adicción a las drogas, al sexo y a las broncas que han acabado por dinamitar sus vínculos con todas las buenas personas que alguna vez estuvieron cerca de él.

Con esta saga parece como si Juarma quisiera construir su Universo Trainspotting particular. No tengo ni idea de si estos personajes me hubieran llamado la atención de haber contado sus penurias desde las Islas Británicas, o desde un suburbio de Ohio. El caso es que estas historias que cuenta Juarma, plagadas de talegos de hachís, de camisetas de los RIP y de coros de Piperrak, me agarran y no me sueltan hasta que termino la última página. Y consiguen que me dé cuenta de las poquísimas novelas que he leído en las que realmente reconozco como míos a cada uno de los personajes y cada uno de los escenarios que habitan. Así que, por muy desagradable que sean los infiernos que describe, al fin y al cabo son infiernos que me resultan familiares, en los que me siento como en casa.  


Un cortocircuito formidable. De los Kinks a Merzbow: un continuum del ruido – Oriol Rosell

Editorial Alpha Decay, 2024. 

Este ensayo aborda la importancia (o la falta de ella) que ha tenido el ruido en la música del siglo XX. Más que una historia del ruidismo como tal, “Un cortocircuito formidable” está concebida como una colección de reflexiones sobre la música, el arte y la sociedad que toman como punto de partida algunos de los momentos destacados en la historia del ruidazo.  

Aquí se salta, sin seguir un orden estrictamente cronológico, geográfico ni estilístico, desde el grito primigenio del viejo rock’n’roll hasta los experimentos sobre la destrucción planteados por las vanguardias artísticas, con paradas en diversos colectivos en el  underground del mundo del arte, en la música industrial más despiadada, en el metal o en el llamado noise pop que el autor tanto desprecia.

El caso es que este libro no me ha gustado demasiado. He encontrado reflexiones que me han parecido acertadas, pero en la mayoría de sus páginas me cuesta conectar con las ideas que plantea. Siento que su acercamiento al ruido y a la música es completamente ajeno a la forma en que yo entiendo estos asuntos. En fin: agradezco al autor que el texto no sea especialmente largo, pero la mayoría de las historias que cuenta y las moralejas que extrae de ellas no han provocado en mí más que indiferencia.

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