Hip hop es Historia, por Questlove

En el año 2023 Questlove (Ahmir Khalib Thompson, batería y dj en la banda The Roots) recibió el encargo de escribir un libro conmemorativo por el 50 aniversario del nacimiento del Hip Hop. Como cuenta el propio Quest, no quiso que este fuera un repaso sistemático de todos los raperos salidos en Estados Unidos, lo que a todas luces se convertiría en una tarea inabarcable. En cambio, prefirió crear una especie de versión escrita del Rock&roll Hall of Fame. Y eso es lo que ha quedado plasmado en este “Hip hop es historia” (Alianza editorial, 2025).


Por ello, la narración no se ha estructurado a partir de una serie de acontecimientos dentro de una única línea cronológica. El libro funciona más bien como un Quién es Quién en el universo del hip hop. Questlove ha tratado de convertir estas páginas en un espacio para la preservación de la memoria del hip hop donde dejar fijados nombres de artistas, sellos, álbumes y escenas locales. Y lo organiza según el esquema mental de sus propios recuerdos… que son los recuerdos de un testigo privilegiado de esta historia.


Quest nació en 1971, dos años antes del que muchos consideran el evento fundacional del género, y desde niño vivió su desarrollo como un oyente voraz. Es hijo de músicos, cuyas grabaciones han terminado sampleadas por otros artistas de hip hop. Desde mediados de la década de los noventa ha pasado a ser miembro de pleno derecho de la comunidad del rap, como componente de The Roots y tambien de la banda de directo del Show de Jimmy Fallon. Y en los últimos tiempos ha pasado a ser considerado como uno de los  guardianes del legado de la música creada por la comunidad negra de Estados Unidos, tras haber dirigido los extraordinarios documentales “The Summer of Soul” (2021) y “Sly Lives” (2025).


Bien, pues a lo largo del libro Questlove plantea recuerdos y reflexiones personales que va confrontando con las evidencias históricas para comprobar si hay algo de cierto en ello. Algunas de estos puntos de debate son  

  • ¿Es correcto tomar como punto de arranque del hip hop la fiesta que Cindy Campbell y su hermano dj Kool Herc montaron en el patio de su casa en el Bronx, en septiembre de 1973? El autor no tiene del todo claro que sea adecuado tomar esa fecha como mito fundacional.
  • ¿Es válido estructurar la historia del hip hop en ciclos de cinco años? Para Questlove todas las grandes transformaciones del género (de hecho, aquellas que marcan el inicio de cada uno de los capítulos) se han producido en años que terminan en 2 y en 7.
  • ¿Tienen más posibilidades de triunfar en el mundo del rap os hombres y las mujeres, ejem, corpulentos,  que sus colegas más esbeltos? ¿Por qué la mayoría de estrellas, de Missy Elliott a Notorious B.I.G., están entrados en carnes?
  • ¿Existe alguna pauta por la que en el hip hop se vayan alternando de manera regular momentos de innovación radical con otros en los que domina la nostalgia de épocas pasadas?
  • ¿Existe alguna relación entre los cambios de tendencia en el ámbito del hip hop y las variaciones en los tipos de droga más consumidos en la sociedad?




El resultado es un ensayo que queda algo cojo para los estándares de las monografías académicas: la forma de contar los acontecimientos da lugar a continuos saltos o retrocesos inesperados, muchos nombres importantes apenas aparecen mencionados…1

Sin embargo, este planteamiento desenfadado, casi como un juego, deja margen para esquivar algunos vicios habituales en los relatos cronológicos. Por ejemplo, que cada quinquenio tenga un peso similar en el conjunto permite que el repaso no se estanque en las viejas batallas de la edad de oro (es decir, lo que sucedió hasta antes del cambio del milenio), sino que deja bien documentado las idas y venidas en el hip hop hasta la era post COVID.
Por otro lado, el enfoque subjetivo ayuda a que el libro se aparte del punto de vista de los músicos, la industria o de la prensa, y en ocasiones preste más atención a la experiencia vivida por los fans. Gracias a ello, “Hip hop es historia” se permite plantear opiniones que discrepan con verdades intocables de la historia oficial del hip hop2.

Y, en general, este planteamiento ayuda a que el libro se presente como un relato cálido, personal y muy muy divertido. Quizás quien pretenda entrar al género por primera vez a partir de estas páginas quede apabullado por la magnitud del repaso. Pero que a mí me ha dado unas cuantas tardes de buena lectura, y una larga lista de discos viejos y nuevos que repasar.


  1. Mientras lo leía no paraba de preguntarme ¿Cuándo habla de los Dead Prez? ¿Y de Cardi B? ¿Y los Company Flow? ¿Y Cypress Hill? ¿Y Megan Thee Stallion? ¿Y dj Shadow? Efectivamente, la lista de ausencias es larga y dolorosa. ↩︎
  2. Sí, se atreve a plantear que Wu Tang Clan como banda están muy sobrevalorados, o que Run the Jewels poseen un transfondo político tirando a conservador ↩︎

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