Las Guías del Cine de Carlos Aguilar

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Atención: las últimas grandes guías de cine de Carlos Aguilar“Guía del cine” (ed. Cátedra, 2011) y “Guía del cine español” (ed. Cátedra, 2007)– están disponibles a precio de saldo. El precio de ambas publicaciones ha bajado y hoy se pueden encontrar por menos de 10€. Dado que hasta hace no mucho su precio rondaba los 40€, la oferta es más que apetecible. Pero, además de ser una ganga (volúmenes de casi 2000 páginas a 10€, una cantidad que dudo que supere la factura de la imprenta) ¿qué tienen de interesante estos tomos?

Según Wikipedia, Carlos Aguilar es “un historiador cinematográfico y novelista español, especialista en temáticas relacionadas con el cine de género”. Ha firmado innumerables páginas en libros y revistas especializadas; “no obstante, la obra capital de Aguilar es su monumental Guía del cine, pergeñada, escrita y actualizada desde su aparición, en la década de 1980, con el título de Gran enciclopedia del video cine”.

La bibliografía que aparece en la web del autor señala que la primera edición de la “Gran Enciclopedia del vídeo-cine” se publicó en la primera mitad de la década de los ochenta del pasado siglo. Incluía un repaso a miles de títulos de todo tipo, sin importar género, nacionalidad o nivel de calidad, sobre los que adjuntaba una ficha técnica y una breve reseña crítica. En las sucesivas ediciones esta información se fue actualizando, al mismo tiempo que su título pasó a ser “Guía del vídeo cine” y, finalmente, “Guía del cine”. Por otro lado, en 2007 Aguilar publicó “Guía del cine español”, un tomo similar aunque centrado exclusivamente, como es de suponer, en el repaso a la producción del cine patrio.

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Yo conocí esta obra a mediados de la década de los noventa; por la fecha de edición supongo que la que cayó en mis manos fue la quinta edición ampliada, que me dice google que la editorial Cátedra publicó en 1995. Contenía fichas de 20.000 títulos repartidos en 1491 páginas. Se publicó en un formato de tapa blanda bastante endeble que hacía que su manejo fuera un poco incómodo; sin duda, la encuadernación en tapa dura de la “Guía del cine” (la que está de oferta en las librerías) es mucho más manejable. El recuerdo más vivo que guardo de esa primera hojeada es de alucinar por la cantidad de curro que debía haber supuesto confeccionar aquellas miles de reseñas. Y sobre todo de alucinar la poca piedad que Aguilar mostraba en sus juicios.

Las críticas salvajes han sido marca de la casa de estas guías. Ejemplos sobran, solo hay que buscar títulos al azar. Por ejemplo, en la “Guía del cine español” dice sobre “El liguero mágico” (Mariano Ozores, 1980)

“Horrible pseudo-parodia, porque no llega ni a eso, del cine de terror, tomando a chufla toda una serie de mitos y, de paso, enseñando los supuestos encantos de Adriana Vega, atusada con un medio liguero que es la clave de un tesoro. De un grosero, estúpido y grotesco como pocas veces se ha visto”.

Claro, era de prever que un bodrio como este saliera mal parado. Pero la cosa se pone más interesante si buscamos entre títulos con mejor reputación. Por ejemplo, la oscarizada “Todo sobre mi madre” (Pedro Almodóvar, 1999).

Mezcla de previos films del autor, que parte de una historia demasiado inverosímil, por efectista y alambicada, como para sostener el resto de los elementos, desgranados a lo largo de un desarrollo pedestre y absurdamente policromado. De este modo, el canto a la maternidad, en concreto, y a diversas manifestaciones de la feminidad, en general, que busca el autor, se revela subrayado hasta el hartazgo, falto de convicción argumental y supeditado a una comercialidad fácil”.

Cada volumen estaba cargado de perlas similares a estas. Podría dedicar unos cuantos posts a recopilar highlights, pero creo que no viene al caso. El caso es que no todo son palos (aunque casi). Los grandes clásicos de la cinematografía hispana (Berlanga, Buñuel, Erice, Zulueta…) suelen salir bastante mejor parados, y Aguilar no tiene problema en mostrar puntos positivos (siempre que existan) hasta en la cinta más infame. Pero en general el autor no intenta esconderse detrás del barniz académico que presenta toda la obra sino que deja a la vista su sello personal como fanático del cine capaz de apasionarse con lo que ve, y eso le deja un cierto margen para despacharse a gusto con tanto con sus fobias como con sus filias personales.

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A día de hoy bases de datos como IMDB o Filmaffinity ofrecen acceso a una ingente cantidad de información sobre cine. Se encuentran libres de las limitaciones que presenta la edición en papel, y al funcionar según un modelo 2.0 en el que participan de miles de usuarios alcanzan una profundidad inimaginable en una obra personal como la de Aguilar. Por otro lado, ya he comentado que estas guías merecen ocupar un puesto de honor dentro de las “ediciones aparatosas”. Así que a día de hoy este tipo de libros prácticamente solo siguen siendo útiles dentro del ámbito académico, lo que supongo que haga que económicamente sea complicado seguir publicando nuevas ediciones al ritmo que se ha hecho hasta ahora.

Pero no por ello hay que olvidar que hasta hace apenas diez años guías como estas eran obras imprescindibles para el cinéfilo radical. No había muchas otras maneras de rastrear títulos o directores que se escaparan de lo convencional. Aunque les pueda parecer extraño a los hijos de internet, el resultado de la tarea titánica de recopilar toda esa información no era una mera frikez, sino una herramienta de valor incalculable.

Un pensamiento en “Las Guías del Cine de Carlos Aguilar

  1. Hola, muy interesante la entrada, acabo de comprar por mercadolibre argentina la edición de la foto publicada, buenas herramientas estas guías para los cinéfilos, gracias.

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