Autobiografías del rock

Biografías

He leído esta mañana en la sección de cultura de El País “El rock hace memoria… y caja”, un artículo en el que Diego A. Manrique comenta la avalancha de autobiografías de estrellas de rock que se ha anunciado que se van a publicar en los próximos meses. Y como este blog trata de este tipo de cosas voy a comentar un par de ideas que se me ocurren sobre este asunto.

El artículo me ha parecido un tanto flojo, y más si cabe por venir de un periodista al que suelo encontrar bastante acertado, pero creo que no procede enumerar ahora todo lo que no me ha gustado en ese texto. En cualquier caso, me ha chocado que deje entender que las biografías de estrellas del rock son un fenómeno editorial prácticamente inédito hasta la fecha, sobre todo cuando ahí mismo menciona un puñado de ellas publicadas en los últimos años. La lista de libros de este tipo ha crecido en los últimos años con al menos un puñado más de obras de interés estimable, y eso sin tener en cuenta obras todavía no traducidas al castellano, donde la oferta es ingente, algo que no debe extrañaros dado que el mundo anglosajón cuenta con una larga tradición en literatura pop.

Así que este supuesto boom sería más bien un fenómeno propio del mercado español, que ha pasado en apenas una década de contar con un catálogo de bibliografía sobre música popular prácticamente anecdótico a que las numerosas novedades actuales ocupen un lugar destacado en los escaparates de las librerías.

Por otro lado, sí que ha aumentado en el mundo anglosajón la producción de obras biográficas en formato audiovisual, bien en forma de biopics cinematográficos o bien en forma de documentales.

Supongo que el auge de estos últimos está relacionado con el crecimiento que ha vivido el cine documental en los últimos tiempos. Y también supongo que todo lo comentado hasta ahora tenga mucho que ver con la moda rock, que ha alcanzado ámbitos muy alejados del mundo de la música o de lo juvenil. En fin, creo que tendré que dedicar algún que otro post a hablar sobre estas cosas.

Las autobiografías –sean de quien sean- suelen tener un punto de egolatía que si se junta con el culto a la personalidad típico del rock suele provocar un nivel de narcisismo que me empacha. Imagino que toda la atención que concitan por parte de los medios generalistas y del gran público venga dada por la carga de morbo de unas historias que a veces recalcan los aspectos más escandalosos – en forma de excesos con las drogas, proezas sexuales o cualquier otro de comportamiento extravagante- a costa de pasar de largo por la trayectoria musical propiamente dicha. Suelo encontrar información más interesante en relatos de escenas locales, de sellos discográficos o de estilos musicales y ver las biografías como la parte amena con la que completar esa información.
En cualquier caso, me considero un fanático de la literatura sobre música, y Sé que diga lo que diga al final terminaré devorando un buen puñado de los libros que se mencionan por ahí.

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