2017 se me escapa entre los dedos

twin peaks

Desde que arrancó 2017 hasta el día de ayer he publicado diecisiete posts en spam de autor. La cifra es muy bonita y muy redonda, pero para mi gusto también es muy baja. Sin duda ha sido un año lleno de agitación en mi vida, durante el cual no solo he desatendido a Spam de Autor sino también a una montaña de cosas que durante mucho tiempo han ocupado gran parte de mi vida.

Nunca me ha entusiasmado repasar lo sucedido en el año por medio de listas numeradas de forma correlativa. Pero menos sentido tiene hacerlo al final de este 2017 en el que no he podido dedicarme de manera sistemática a casi nada, con lo que cualquier intento de ordenación cuantitativa se vuelve absurdo. Así que prefiero limitarme a hacer una lista con cosas que ahora mismo me apetece recordar.

-En 2017 se cumplieron 100 años de la Revolución Rusa. Para lo pesados que suelen terminar resultando estos aniversarios, esta vez la chapa mediática ha sido mínima. Debe de ser que uno de los acontecimientos clave para entender el siglo XX mola menos de los esperado.

La tercera temporada de Twin Peaks (o al menos los ocho episodios que ya he visto) es increíble.

Marcharme a vivir a Lleida ha sido una gran experiencia y lo estoy disfrutando a tope, aunque ello ha supuesto alejarme de amigos, familia, trabajos y muchas de las pertenencias que he ido acumulando a lo largo de mi vida. Sobre ello ya he hablado aquí, aquí y aquí. A ver si pronto escribo más sobre el tema.

En lo musical, mi barrio en Lleida (zona Noguerola) es mucho más de Víctor Lenore que de Fernando Navarro, Jaime Gonzalo o de Joan S. Luna. Vamos, que mi barrio no es de rock ni de indie. Debajo de mi balcón siempre hay algún móvil, algún altavoz de mp3 o algún coche desde el que retumban trap, reggaeton y cosas electrónicas árabes que ni sé si se las ha asignado con alguna etiqueta. Como si inconscientemente hubiera puesto en marcha algún ritual propiciatorio cuando preparé este post, varias de las canciones que mencioné ahí han terminado por convertirse en la banda sonora de mi vida cotidiana.

Damn. de Kendrick Lamar, Big Fish Theory de Vince Staples, Quazarz: Born a Ganster Star y Quazarz vs. The Jealous Machines de Shabazz Palaces… Este año me he escuchado buenos discos nuevos de hip hop.

-Aquí os dejo las portadas de los 25 discos que más he escuchado este año. O al menos eso es lo que dice Last.fm.

-En varias ocasiones he tratado de plasmar en el blog mis opiniones acerca del así llamado Procés, pero al final he desistido de hacerlo. No consigo escribir nada sobre este asunto que merezca la pena ser leído. Y creo que no merece la pena añadir más ruido a la tormenta mediática que me rodea. No me siento capaz de estar a la altura de unos acontecimientos que me desbordan. Asumo mi derrota.

-He ido muy poco al cine y buena parte de lo que he visto me ha dejado un tanto indiferente. Creo que la única película que este año ha seguido rondando mi cabeza durante días y días ha sido Personal Shopper, de Olivier Assayas.

-En mi ranking anual de Palabras huecas que no sirven para nada, la campeona en 2017 es Apropiacionismo. Si me pilláis utilizándola podéis mandarme a la mierda, os doy permiso para ello.

-Raperos, tuiteros, activistas… este año ha habido condenas para todos. Las penas de cárcel por delitos de opinión vuelven a estar de moda. Cada día da más por el saco todo.

– He leído menos libros que en años anteriores. Y lo peor es que no soy capaz de acordarme de cuántos libros he mandado a paseo porque no me estaban gustando nada. En este caso la culpa es mía por escoger sin criterio. Como consuelo he de decir que hace muy pocos días he empezado a leer Shock and Awe de Simon Reynolds (publicado en castellano con el título de Como un golpe de Rayo, aunque yo estoy con la edición británica), Matadero 5 de Kurt Vonnegut y ¡Puedo hacer lo que quiera! ¡Puedo decir lo que quiera! de Andrea Galaxina, y cualquiera de los tres tiene mejor pinta que el resto de cosas que cayeron en 2017.

-Sobre cómics ya he hablado en este, este y este otro post. Ahora mismo no tengo más que añadir.

-Desde que me he mudado a Lleida, mi ritmo de acudir a conciertos de música en directo ha caído en picado. Después de años llevando una media de tres eventos musicales a la semana, desde principios de julio he pasado a apenas un par de ellos al mes. Aún así, este 2017 he tenido tiempo para disfrutar en vivo de maravillas a la altura de The Clientele, Rodney Cromwell o The Spook School en el Madrid Popfest, Omar Souleyman o Bejo en el Hirian de Bilbao, a Miguel Grimaldo, Edu Omega y Diploide en la fiesta Galleta Records de Santander, a Triángulo de Amor Bizarro en Santander Music (y otras tres veces más en los últimos doce meses), a Los Planetas en el Palacio de los Deportes de Madrid, a Orlando Julius en el Centro Botín, a Lagwagon en el Barna’n’roll…

-Y aquí van un puñado de canciones que me han encandilado este año.

– Cuchillo de Fuego – Nocturno

– Renaldo & Clara – Fent Amics

– Templeton – Marzo mayea

– María Arnal i Marcel Bagés – Tú que vienes a rondarme

– Downtown Boys – Somos chulas (no somos pendejas)

– Austra – Future Politics

– U.S. Girls – Mad as Hell

– La Bien Querida feat. Joan Miquel Oliver – 7 días juntos

– Miss Nina – Traketeo

– Vince Staples – Bagbak

– Anntona – Mi patria en mis gallumbos

– Los Planetas – Islamabad

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